
Somos justificados por Cristo y por eso debes tener muy claro la importancia de estos principios que te compartiré en breve aquí.
La justificación es lo contrario a la condenación. Entonces ya no estás condenado eres lo contrario justificado. La justificación es el estado de libertad de algún señalamiento por algo que está comprobado y evidenciado cometistes.
La tradición y las normas en el antiguo testamento no compartían el principio de la justificación. En el antiguo testamento el culpable debía pagar de todos modos y de manera cruel según ley aunque contradijese el mensaje del amor. Hechos 13:39 (versión Reina Valera) dice: y que de todo aquello que por la ley no pudistes ser justificado, en el es justificado todo aquel que cree.
La ley no justifica es por eso que por medio de el y su gracia todo el mundo ahora es justificado; con esto Romanos 11:6 (versión Reina Valera) dice: y si por gracia, ya no es por obra. La justificación es por obra gratuita del padre y no por obra de nadie más.
Lo más importante que debe usted entender de este verso es que ya usted no debe hacer algo específico para ser justificado, usted ya lo es por que así le parece a Dios mientras haya arrepentimiento.
La palabra justificación viene de la palabra justicia pero también viene de Jesús. Es decir que por Jesús y su justicia somos justificados.
En el antiguo testamento la paga del pecado era tal que en el momento en que un sacerdote entraba a la presencia de Dios en el lugar santísimo en el Tabernáculo y estaba en pecado moría al instante. Al sacerdote le colocaban una campana en el pie y una soga. Si la campana dejaba de sonar era indicio de que había muerto y lo jalaban por la soga hasta las afueras del templo.
En el antiguo testamento la presencia estaba en el altar en el lugar santísimo. Luego en el nuevo pacto de Dios con el hombre por medio de Jesús todo cambió.
El Padre le dio acceso libremente al hombre para entrar en su presencia justificado no importa cuántas fallas haya cometido. El Padre por el hijo nos justifica y somos libres de la condenación.
¿Pero quien te acusa a fin de que sientas culpabilidad? El Diablo. El es nuestro enemigo y quiere que siempre sintamos culpabilidad por lo que hacemos mal pues el sentido de culpa limita las bendiciones. La justificación las libera.
Sentirse culpable de algo es ilógico pues estamos 100% justificados por los que hicimos, hacemos y haremos si nos arrepentimos y pedimos perdón.
En el momento en qué hay sentido de condena en su vida inválida el poder de la muerde y resurrección cuyo motivo principal es justificar al hombre del pecado. El cumplió nuestra condena con condena o pena de muerte.
Sentirse culpable es estar en el ánimo que el diablo quiere que estés en contrario Dios busca libertad para sus hijos.
¿Para que somos justificados? Pues es así que liberamos bendiciones y entramos en niveles sobrenaturales más profundos. Una personas que cumple con una condena no puede salir de prision y gozar de los externo de la carcel. Una persona justificada y libre puede gozar de todo lo que el padre tiene para el.
¿De que manera mantenemos justificación? Sembrando justificación. A veces le pedimos a Dios perdón por algún pecado o alguna falta y se nos olvida hacer lo mismo haciendo lo contrario, acusando.
Dios no nos llama a ser acusadores pues así usurpamos el trabajo el diablo nuestro enemigo. Recuerda siempre que no por que no hayas cometido lo que tu hermano si estás exento de hacerlo. ¿Sabes por que no debes acusar? Por que mañana pudieras hacer lo mismo a peor que esa persona y lo peor de todo es que te acusarán igual o peor de lo que avistastes tú pues lo que siembres eso cosecharás.
Quiero compartir algunos principios sobre Justificación contigo.
• TODOS fuimos justificados del pecado por cuanto todos pecamos, todos fuimos destituidos de la gloria de Dios. ROM. 5:9
•Sin Jesús y la cruz no habría justificación. 1 CORINTIOS 15:17
•No necesitas ser justificado por nadie si ha Jesús te justificó. ISAÍAS 54:17
•De manera que justificados ya no somos esclavos del diablo si no que somos HEREDEROS. TITO 3:7
•Nadie puede acusarte de nada ni con pruebas pues ya el té justificó y te glorificó. ROMANOS 8:33 y 34
•Ya no eres condenado ahora eres escogido para grandes cosas. ROMANOS 8:30
•La justificación es GRATIS. ROMANOS 3:24
En todo caso que venga a tu mente pensamiento y sentido de condena recuerda que tienes abogado para con el Padre que te justifica que es Cristo. 1 JUAN 2:1
Declara esto conmigo: PADRE HOY RECHAZO TODO PENSAMIENTO Y SENTIDO DE CULPA Y RECLAMO SENTIDO DE JUSTIFICACIÓN PARA QUE ASÍ SE DESATEN LAS MÁS GRANDES BENDICIONES, AMÉN!